El chorreado de estructuras metálicas: ¡Descubre esta técnica de limpieza!

El chorreado con arena es un proceso que utilizamos en Metalic Solutions para preparar las superficies metálicas. Se utiliza arena como abrasivo para eliminar óxido, escoria, pintura vieja y suciedad, dejando la superficie lista para posteriores tratamientos o recubrimientos. La arena se proyecta con fuerza a través de una boquilla mediante aire comprimido, impactando y limpiando la pieza metálica.

En este proceso es importante controlar la granulometría de la arena para conseguir el acabado deseado. El chorreado con arena nos permite obtener productos finales con la calidad deseada, con gran resistencia y durabilidad.

¿En qué consiste el chorreado de arena?

chorreado con arena

El chorreado con arena es un proceso de limpieza y preparación de superficies metálicas mediante la proyección de partículas de arena a alta velocidad sobre la pieza a tratar. El proceso de chorreado con arena lo llevamos a cabo mediante el uso de una máquina especializada llamada chorreadora. En esta máquina, la arena es impulsada a través de una boquilla por medio de aire comprimido. La velocidad y la presión del aire se ajustan para lograr la fuerza y el impacto adecuados sobre la superficie metálica, asegurando una limpieza eficiente.

La selección del tipo de arena a utilizar depende del material de la pieza y del acabado deseado. La arena es uno de los abrasivos más comunes, ya que ofrece una buena capacidad de limpieza. El chorreado de estructuras metálicas se lleva a cabo en diferentes etapas de la fabricación o reparación de piezas metálicas. Por ejemplo, podemos utilizarlo para eliminar pintura vieja o preparar superficies para el proceso de pintado. Se aplica para limpiar estructuras metálicas y eliminar la corrosión.

Principales beneficios del chorreado de estructuras metálicas

El chorreado abrasivo es una técnica que empleamos en Metalic Solutions por los numerosos beneficios que ofrece. Uno de los principales es su capacidad para realizar una limpieza profunda y efectiva de superficies metálicas. La proyección de las partículas de arena a alta velocidad remueve eficazmente óxidos, pintura vieja, corrosión y otras impurezas, dejando la superficie completamente limpia y preparada para futuros tratamientos o recubrimientos. Al limpiar y preparar la superficie, el chorreado industrial mejora considerablemente la adherencia de recubrimientos, pinturas y tratamientos adicionales. Esto resulta en acabados más duraderos y de mayor calidad.

El chorreado de estructuras metálicas permite eliminar cuidadosamente capas de suciedad, pintura descascarada y contaminantes, devolviendo el aspecto original sin dañar la integridad de la estructura. La corrosión es un problema común en piezas metálicas expuestas al ambiente, el chorreado es una solución eficiente para eliminar la corrosión y detener su propagación, evitando así el deterioro progresivo de las superficies metálicas. Hay que destacar también que se adapta a una amplia variedad de materiales, como acero, hierro, aluminio, y cobre, entre otros. Al ser un proceso rápido y eficiente, el chorreado con arena mejora la productividad en la preparación de superficies metálicas, reduciendo los tiempos de producción y los gastos asociados con el mantenimiento y restauración de las estructuras.

¿Para qué se emplea el chorreado?

proceso de chorreado

El chorreado con arena es una técnica ampliamente utilizada debido a sus numerosas aplicaciones y beneficios en el tratamiento de superficies metálicas. Una de sus aplicaciones más habituales es la preparación de superficies metálicas antes de aplicar recubrimientos protectores, pintura o tratamientos térmicos. Al eliminar óxidos, impurezas y escorias, se crea una superficie limpia y rugosa que mejora la adherencia de los recubrimientos, garantizando una protección óptima y una mayor durabilidad de las piezas metálicas. El chorreado con arena es una solución eficaz para eliminar la corrosión y restaurar la integridad de las superficies, evitando su deterioro progresivo y alargando la vida útil de los componentes. Esta técnica de chorreado industrial es muy efectiva para eliminar recubrimientos viejos, como pintura, recubrimientos cerámicos o capas de protección, facilitando así el proceso de reacondicionamiento.

Antes de someter las piezas a tratamientos térmicos como el templado o el revenido, empleamos el chorreado con arena para eliminar escamas, óxidos y contaminantes, asegurando un tratamiento térmico efectivo y uniforme. Después de procesos de soldadura, pueden quedar escorias en la superficie metálica, el chorreado abrasivo es una técnica eficiente para eliminar estas escorias, dejando una superficie limpia. En el proceso de fundición, pueden quedar rebabas y residuos que afectan a la calidad de las piezas metálicas. El chorreado de estructuras metálicas se utiliza para limpiar estas superficies, obteniendo piezas fundidas más limpias y uniformes.

Proceso del chorreado con arena

El proceso del chorreado tiene varias fases. Antes de iniciar el chorreado con arena, se debe preparar el equipo adecuado, esto implica la elección del tipo de abrasivo, generalmente es arena, según el material de la pieza y el acabado deseado. También se verifica que la máquina chorreadora esté en buen estado, y se ajusta la presión y velocidad del aire para lograr el nivel de impacto requerido. Después, comprobar que la pieza a tratar debe estar limpia y libre de grasas, aceites y polvo. Una vez que la pieza está lista, se coloca en la cabina o área de chorreado. Se proyecta el abrasivo (arena) a alta velocidad mediante una corriente de aire comprimido a través de una boquilla. El impacto del abrasivo sobre la superficie remueve eficazmente óxidos, impurezas, pintura vieja y cualquier contaminante presente.

Durante el chorreado con arena, es esencial mantener un control preciso sobre la velocidad, presión y ángulo de proyección del abrasivo. Estos factores determinan el nivel de limpieza y rugosidad de la superficie tratada. Una vez completado el chorreado con arena, se inspecciona la superficie para asegurar que se hayan eliminado todas las impurezas y recubrimientos no deseados. Si es necesario, se puede repetir el proceso para obtener el acabado deseado. Después del chorreado con arena, la pieza puede someterse a tratamientos posteriores, como pintura, galvanizado o recubrimientos protectores, para prolongar su vida útil y mejorar su rendimiento en diversas aplicaciones.

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